27 may. 2010

2010

Qué hermoso sería que nos desprendiéramos de nuestros cuerpos, abandonándonos a la psiqué, entendida ésta como un ente racional abstracto, existente e individual, y pudiéramos viajar libremente por todo el universo.

Hasta que lleguemos a ello nunca conoceremos la plena libertad.

22 may. 2010

La RAE II

Voy a usar a otra persona como argumento de autoridad, ya que si alguien con muchos estudios, ponente de congresos y cosas así dice lo mismo que tú, parece ser que tiene más capacidad de convicción.

La base es la misma que la que yo defiendo, aunque él apoya en algunos puntos concretos (en el siglo XVIII, no ahora) a la RAE. Tampoco considero yo que sean dignos de aprecio esos puntos, pero bueno. Tal vez podríamos decir que mi postura es un poco más radicalilla, jeje.

Pues ala, ahí os lo dejo. Es largo de cojones, pero merece la pena un montón (para quien esté interesado en estas cosas claro):

http://www.elcastellano.org/ns/edicion/2010/mayo/normas.html

19 may. 2010

ía ía ía, que viva filolorgía, ía ía ía...

Bueno, pues aquí me encuentro, en Madrid, capital de la octava o novena potencia económica mundial, ciudad de más de tres millones y medio de habitantes, con un área metropolitana que casi llega a los seis, corte del mayor imperio europeo de la historia (aunque les pese a los británicos), sede de numerosos organismos internacionales, tercera ciudad por número de habitantes de la UE y tercera área metropolitana, con los edificios más altos del país, con uno de los servicios de metro con más kms de todo el mundo... y podría seguir con muchas más cosas increíbles y magníficas.

Pues bien, toda esta magnificencia y majestuosidad podrían irse a freír espárragos, lo cambiaría todo por encontrar un trabajito. Y es que preferiría vivir en... no quiero menospreciar a ninguna ciudad... Castellón y tener un curro. A media jornada, a jornada completa, de camarero, de ferretero, de mamporrero... cualquier cosa que no necesite llevar un traje. ¿Esta ciudad es incapaz de darme eso?

Me paso cinco años y algún mes estudiando una carrera que me encanta, que me da cultura, vocabulario, don de palabra, "correcto hablar", conocimientos históricos, filosóficos, literarios, lingüísticos, culturales, antropológicos incluso... ¿para qué? Que conste que no me quejo en absoluto de haber hecho lo que he hecho, estoy supercontento con mi carrera. Mi queja va al mundo, a la sociedad o al sistema. ¿Tanto ha evolucionado la sociedad del consumo y este capitalismo agresivo? Al mundo laboral sólo le hace falta gente práctica, que pueda reportarle más beneficio del que ya tienen: informáticos, empresarios, economistas, analistas, comerciales, médicos (bueno hombre, que salvan vidas. Más les vale no inventar algo para prevenir las enfermedades porque si no...), ingenieros...

¿Qué ocurre con aquellos que lo miramos y somos capaces de juzgarlo? Seguramente es que estos hombres prácticos prefieren no conocer nuestra opinión. ¿Qué pasa con aquellos que somos capaces de darle de comer al espíritu y a la mente? Pues sencillamente que sobramos. Nadie necesita dar de comer al espíritu y a la mente. ¿Para qué? Si lo que hoy día quieren las personas es una mansión mucho más grande de lo que necesitan, ocho coches para usar uno o dos, ropa cara, televisiones de plasma... nada de eso se consigue ejercitando el espíritu.

En fin, si es que ése es el problema, dinero, dinero, dinero y dinero. Yo busco trabajo para conseguir también dinero. Y es que sin ello no se puede vivir. Yo quiero un sueldo de ochocientos euros en un trabajo que me guste, sería el hombre más feliz del mundo, no necestiraría nada más. Hay personas que quieren más, y más, y más, y más...

Y es que este problema abarca a todas las humanidades: historiadores, filólogos, filósofos, historiadores del arte, humanistas, teóricos e historiadores de la literatura, lingüistas... nadie se escapa.

Al final me tendré que acabar yendo a Cuba, donde un filólogo come, bebe, ama, vive en su casita y tiene trabajo de lo suyo. Sin comodidades y con dificultades, pero seguro que con una vida plena dedicada a lo que le gusta, aunque sea en un ambiente que no le guste.

16 may. 2010

Tauromaquia para todos, y olé.

Bueno, paso del eterno debate de por qué tauromaquia sí por qué tauromaquia no. Todos sabemos los argumentos en contra y a favor que existen para nuestra posición, sea cual sea.

Sencillamente, habría que preguntarle a un torero: si consideras que es una muerte honrosa y digna supongo que a ti no te importaría que te mataran igual, ¿no?

Y preguntarle a aquellos que lo defienden: ¿tan poco valoras y conoces nuestra cultura que la sustentas en una sola de sus manifestaciones?

Desde luego el mundo del toreo debe cambiar ya. Si no lo eliminan, que es lo que personalmente creo que deberían hacer, ya que nos hace ser unos bárbaros (recordad que los romanos metían en el circo a un gladiador y a una bestia, a ver quién mataba primero a quién, en dos mil años no hemos cambiado, romanos fuimos y romanos somos, para lo bueno y para lo malo), al menos, que los que lo apoyan lo sustenten, y que pongan una casilla en la declaración de la renta para el que vaya a entretenerse con la sangre y la muerte. A ver cuánto tarda en desaparecer por falta de fondos. Hoy día las comunidades autónomas y el ministerio de cultura dan dinero público a las corridas. Y eso que según parece, la señora ministra de cultura está en contra de esta... ¿fiesta?

Por cierto, ahora que Cataluña quiere prohibirlos todo el mundo alza la voz, qué inadvertido pasó cuando lo hizo Canarias en el año 91. Cómo mola criticar a los de siempre, es más fácil, ¿verdad?